julio 05, 2009

Decimonovena manosucia

Sin nada que declarar
Junio se fue para el próximo año volver,
y perjuro que el tiempo me acompañará
para verme morir y descansar
sobre tierras fértiles rotas ya
donde el llanto viaja junto a la mar
de esperanzas partidas en promesas tontas
que la memoria recoge pero no asombra.
Recuerdos de pueblos y sonrisas cantadas,
vida como todas en el mutismo ahogada