octubre 01, 2008

Septima manosucia


Soy toda una mezcolanza, una alteración de la materia, un punto negro caminando por estas aceras contaminadas de humanidad, de inmundicia reprimida y de falsedad demostrada. Las calles, todas las calles se llenan de mentira día tras día, de una imagen que se vende sin piedad, se llenan de oscuridad al medio día, todo no es más que la existencia muerta, que deambulan sin sentido alguno, sin saber que realmente son. Uno tras otro se ven pasar, la gran cadena cotidiana del ser, los códigos, númeración para el control, todo no es más que una farsa representada en papeles denominados como carta magna, constitución. Y caminan mezclando su hedor con el mio, destruyen, acaban, depredan sin control, desechan todo a su alrededor, generando miseria, hambre y ruina. Eso es el hombre, eso somos, pobreza y esperanza fatua como el puro fuego deseando ser buenos pero ocultos tras las máscaras de la codicia. ¿Se existe sólo por el hecho de respirar y comer? Cuál es la lucha que se niega con los días? ¿Cuánta luz más para esconder por la cobardía? Manosucia se queja por la libertad, por quienes creen saber algo sobre themis y diké y juzgan firmando con sus plumas a placer.

Pero queda la terquedad para sostener la abstinencia del olvido y la distracción;

"Nuestra lucha es por el respeto a nuestro derecho a gobernar y gobernarnos, y el mal gobierno impone a los más, la ley de los menos. Nuestra lucha es por la libertad para el pensamiento y el caminar, y el mal gobierno pone cárceles y tumbas. Nuestra lucha es por la justicia, y el mal gobierno se llena de criminales y asesinos. Techo,tierra, trabajo, pan, salud, educación, independencia, democracia, LIBERTAD, estas fueron nuestras demandas en la larga noche de los quinientos años, estas son, hoy, nuestras exigencias.
Hermanos y hermanas de otras razas y otras lenguas, aquel a cuya mano se acerque a este manifiesto, que lo haga pasar a todos los hombres de esos pueblos."

-Gracias por la música mAnU-

septiembre 28, 2008

Sexta manosucia

A un amigo que el cielo nocturno

En su extensión no ve.


Palomino.


Descendiendo,

como si una mano

misteriosa las sostuviese,

un par de palomas

se posaron con gracia

sobre un patio hirviente

a comer migajas que alguien arrojaba.

Sin saber por qué razón ahí estaba

se alimentaban de esperanzas pasadas

de aquel hombre que con gusto las miraba

con anhelo de fuga y un batir de alas.

Las palomas,

que al mismo son caminaban

movían sus cuellos como olas de playa

y atravesando los pies que irse querían

comían del suelo en el que hombres dormían.

¿Cuántas noches y cuántos días

habrán soñado que como palomas volarían,

que como almas sólo un hálito los sostendría

y a la calle por un céfiro llegarían?

Y rompiendo,

con las leyes que a los hombres atan

las dos palomas ágiles se levantan

y van a las cornisas grises y sucias de olvidados días

aleteando hacia la gloria donde el saber sonoro canta

acercándose al sol que a lo lejos brilla

y hacia el ancho cielo que las cobija

lejos del hombre y su ignominia basta.

septiembre 20, 2008

Quinta manosucia

Se marcharon con el mismo desorden con el que llegaron horrorizando. Autos sin placas, violencia persuasiva, dominio de fuerza, todo en la misma medida para que fuese normal, al sol se lo tragaba ya la noche, lo que tenía que suceder, sucedería.
Lo asearon, le dieron un número y lo recostaron en una silla. Fatigosamente abrió los ojos y de facto supo donde estaba, no era parte más de un extraño sueño, no podía dormir, ni comer, ni pensar en nada, estaba sedado, era difícil creerlo, leer y leer ocupando el tiempo ya en ello. La rutina fustigante de los días, la calle tan viva, efímera, tan hecha palabras, agolpada en letras, leyendo para recrearla, recordando el olvido como espejo fehaciente de la realidad que ahora lo embargaba conducido por el instinto. Lo amontonaron en un espacio pequeño donde cabía apenas para vivir pocos días, si frío sentía podía cubrirse con una manta verde, si era calor, una pequeña ventana que conducía al patio interior permitía el acceso a tan solo un poco de ventilación.


Cuando la vela por fin hubo muerto, y la pavesa entregado su fabricación, él, al que llamaban humano, desprendió todas sus alegrías para aferrarse al futuro inevitable de su muerte. No tenía por que engañar más sus sentidos, estaba sólo en ese lugar recóndito y sin embargo no había un destino el cual seguir ni cumplir; marcharse, alejarse de su realidad fematera, perfilar su rostro exangüe y aquilino despuntando el alba en ápice de gloria fundamentaba ya su decisión, ni los dioses ni los mal llamados paganos acudirían a su honestidad de mundo aberrado, saldría del infierno sin la ayuda de Virgilio, sólo el muro blanco como una inmensa obra lo detenía de la soledad del mundo, no reconocía la eternidad de las ideas, ni el riesgo vigente de pensar para realizar, simplemente iba, calculando los espacios que tenia que llenar para salir, todo tenia una pausa, una forma y un fundamento, era por eso que estaba ahí, por su falta de peso para marcar las huellas en el mar, sin peso no se vuela, pero demasiado no equilibra.

agosto 11, 2008

manosucia no está de vacaciones


está confinado con los demás

julio 30, 2008

cuarta manosucia


manosucia
se queja por la-libertad.

Lo despertó el candente vaho de la lluvia cayendo sobre el asfalto. Estaba tendido mojándose cada vez con mayor intensidad, era de noche y hacía frío, la ciudad parecía desolada, los automóviles aparcados en las orillas de los andenes lucían despojados de vida, manchados de polvo y finísima brisa. Pocos faroles continuaban aún funcionando en medio de la madrugada ya muerta por la llegada del imponente astro rey. El hombre se levantó torpe y caminó sin rumbo fijo, la ciudad era inmensa, en su forma olvidada se reconocía el desorden de las estructuras, dualidades absurdas que desvanecían sus facciones.



julio 28, 2008

tercera manosucia



manosucia no-es-libre.

Frente a la elocuencia abundante
y altisonante del error,
pocas palabras sin fe ni razón.
Abotargado,
inflamado y enfermo,
tras las filas y el sabor acre, aspero y agudo
del aire que hasta ahí llega,
tras la tarde,
trae el murmullo que vuelve a ser el mismo,
donde la muerte vuelve indomita e insurrecta
a cobrar su rutina de gastados días.
Vuelan las esperanzas
junto a las palomas que en silencio se posan,
vuela el tiempo que inquietante sobra,
se agolpa la miseria en cada sucia esquina
que lavada hasta el hartazgo
conserva la mancha aspera de la ignominia
de todo aquello que no se olvida
y de la verdad que se oculta esperando su día.

julio 17, 2008

Lo común del fenómeno : ex oculis abire.

manosucia andaba por ahí
no volvió por que nunca se fué,
es intermitente e inconstante,
leyendo vagamente efemérides
no repara en los detalles del cómo
se indaga por los vericuetos del cuándo

manosucia aparecerá al inicio y al final de la luna
y celebra además que sólo lo lea la manosucia misma
lo que demuestra que no siempre se hacen las cosas
para los demás, y que si estuviese solo en una isla
manosucia en la playa escribiría.