julio 30, 2008

cuarta manosucia


manosucia
se queja por la-libertad.

Lo despertó el candente vaho de la lluvia cayendo sobre el asfalto. Estaba tendido mojándose cada vez con mayor intensidad, era de noche y hacía frío, la ciudad parecía desolada, los automóviles aparcados en las orillas de los andenes lucían despojados de vida, manchados de polvo y finísima brisa. Pocos faroles continuaban aún funcionando en medio de la madrugada ya muerta por la llegada del imponente astro rey. El hombre se levantó torpe y caminó sin rumbo fijo, la ciudad era inmensa, en su forma olvidada se reconocía el desorden de las estructuras, dualidades absurdas que desvanecían sus facciones.



julio 28, 2008

tercera manosucia



manosucia no-es-libre.

Frente a la elocuencia abundante
y altisonante del error,
pocas palabras sin fe ni razón.
Abotargado,
inflamado y enfermo,
tras las filas y el sabor acre, aspero y agudo
del aire que hasta ahí llega,
tras la tarde,
trae el murmullo que vuelve a ser el mismo,
donde la muerte vuelve indomita e insurrecta
a cobrar su rutina de gastados días.
Vuelan las esperanzas
junto a las palomas que en silencio se posan,
vuela el tiempo que inquietante sobra,
se agolpa la miseria en cada sucia esquina
que lavada hasta el hartazgo
conserva la mancha aspera de la ignominia
de todo aquello que no se olvida
y de la verdad que se oculta esperando su día.

julio 17, 2008

Lo común del fenómeno : ex oculis abire.

manosucia andaba por ahí
no volvió por que nunca se fué,
es intermitente e inconstante,
leyendo vagamente efemérides
no repara en los detalles del cómo
se indaga por los vericuetos del cuándo

manosucia aparecerá al inicio y al final de la luna
y celebra además que sólo lo lea la manosucia misma
lo que demuestra que no siempre se hacen las cosas
para los demás, y que si estuviese solo en una isla
manosucia en la playa escribiría.